La situación de Aysén era conocida por todos nosotros, hace varios meses que se venian sucediendo esta cadena de sismos que tenían alarmada a toda la población aysenina y nadie comprendió la histeria colectiva que se creó. Creo que no se tomó muy en serio el problema y a pesar de los estudios y el operativo que se quiso llevar a cabo, la prevención no fue suficiente.
Nuestra naturaleza es más fuerte que la acción del hombre, tuvo que ocurrir una catástrofe para que nos alarmáramos y atendiéramos al llamado de una ciudad que clamó durante meses ayuda y lamentablemente no le tomamos el peso a la situación. Estábamos más preocupados del maldito Transantiago y de otros rollos que ahora resultan insignificantes al lado de esto. Si bien comprendo la rabia del alcalde contra la Presidenta, no comparto sus dichos, y aunque no soy partidario de este gobierno, creo que las cosas se deben decir con respeto.
Hay que ver qué resulta del plan de acción que se va a realizar para ayudar a los ayseninos despúes de este desastre, y que esto nos enseñe que los problemas que aquejan al país no radican exclusivamente en la capital, sino que en muchas ciudades a lo largo de esta larga y angosta faja de tierra.
Nuestra naturaleza es más fuerte que la acción del hombre, tuvo que ocurrir una catástrofe para que nos alarmáramos y atendiéramos al llamado de una ciudad que clamó durante meses ayuda y lamentablemente no le tomamos el peso a la situación. Estábamos más preocupados del maldito Transantiago y de otros rollos que ahora resultan insignificantes al lado de esto. Si bien comprendo la rabia del alcalde contra la Presidenta, no comparto sus dichos, y aunque no soy partidario de este gobierno, creo que las cosas se deben decir con respeto.
Hay que ver qué resulta del plan de acción que se va a realizar para ayudar a los ayseninos despúes de este desastre, y que esto nos enseñe que los problemas que aquejan al país no radican exclusivamente en la capital, sino que en muchas ciudades a lo largo de esta larga y angosta faja de tierra.